De joven fue militar
y llegó a ser comandante de las fuerzas que defendía
la ciudad de Castelnouvo de Quero.
Cuando apenas tenía 56 años de edad,
murió santamente el 8 de febrero de 1537. Después
de muerto hizo numerosos milagros y el Papa Clemente
XIII lo declaró santo en 1767. Después
el Pontífice Pío XI lo declaró
Patrono de los niños huérfanos en 1928.
¿Te
animas a ser uno de nosotros?
¡Ven, lánzate a vivir esta aventura!