La Coronilla de
la Divina Misericordia
Se utiliza un rosario común de cinco decenas.
1. Comenzar con
un Padre Nuestro, Avemaría, y Credo.
2. Al comenzar
cada decena (cuentas grandes del Padre Nuestro) decir:
"Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo,
la Sangre, el Alma y la Divinidad
de Tu Amadísimo Hijo,
Nuestro Señor Jesucristo,
para el perdón de nuestros
pecados y los del mundo entero."
3. En las cuentas
pequeñas del Ave María:
"Por Su dolorosa Pasión,
ten misericordia de nosotros
y del mundo entero."
4. Al finalizar
las cinco decenas de la coronilla se repite tres
veces:
"Santo Dios, Santo Fuerte,
Santo Inmortal, ten piedad de
nosotros y del mundo entero."
Según el diario de Santa María Faustina
Kowalska
"Alienta a las personas a decir la Coronilla que
te he dado... Quien la recite recibirá gran misericordia
a la hora de la muerte. Los sacerdotes la recomendaran
a los pecadores como su último refugio de salvación.
Aun si el pecador mas empedernido hubiese recitado esta
Coronilla al menos una vez, recibirá la gracia
de Mi infinita Misericordia. Deseo conceder gracias
inimaginables a aquellos que confían en Mi Misericordia."
"Escribe que cuando digan esta Coronilla en presencia
del moribundo, Yo me pondré entre mi Padre y
el, no como Justo Juez sino como Misericordioso Salvador."
Santa María Faustina Kowalska
Elena Kowalska, nació en Glogowiec en 1905, cerca
de Cracovia, en Polonia. Unas pocas semanas antes de
su vigésimo cumpleaños, entró a
la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora
de Misericordia, adoptando el nombre María Faustina.
En 1928 tomó los votos definitivos como monja.
El comienzo de la devoción a la Divina Misericordia
El 22 de Febrero de 1931, tuvo una visión de
Jesús en el pueblo de Plock, Polonia. Sor Faustina
relata en su diario lo que Nuestro Señor le dijo
de esta manera:
"Pinte una imagen de acuerdo a esta visión,
con las palabras 'Jesús, en Vos confío'
Yo deseo que esta imagen sea venerada, primero en tu
capilla y luego en el mundo entero."
"Yo prometo que, el alma que venere esta imagen,
no perecerá. También prometo victoria
sobre sus enemigos aquí en la tierra, especialmente
a la hora de la muerte. Yo mismo la defenderé
con mi propia Gloria."
"Los dos rayos indican Agua y Sangre. El rayo
pálido significa el Agua que hace las almas justas.
El rayo rojo significa la Sangre que es la vida de las
almas."
"Estos dos rayos salieron de las profundidades
de Mi tierna Misericordia, cuando Mi corazón
agonizado fue abierto por la lanza en la Cruz."
A partir de 1931, Faustina, tuvo una serie de revelaciones
de Jesús. Todas ellas las escribió en
su diario de más de 600 páginas. Durante
casi 20 años, estuvo prohibida la devoción
a la Divina Misericordia. Desde el 15 de abril de 1978,
la Santa Sede permitió la práctica de
esta devoción.
Sor Faustina murió de tuberculosis, el 5 de
octubre de 1938, en Cracovia. Sus restos mortales yacen
en la capilla del convento bajo la milagrosa imagen
de la Divina Misericordia, fue beatificada el 18 de
abril de 1993 y canonizada el 30 de abril del 2000 por
S. S. Juan Pablo II.
Extractos de los Mensajes de Nuestro Señor,
según algunos extractos del diario de Santa Faustina
Sobre la Imagen.
"Ofrezco a los hombres la vasija con la que han
de seguir viniendo a la fuente de la misericordia para
recoger las gracias. Esa vasija es esta imagen con la
firma: Jesús, en Vos confío"
Sobre la Coronilla.
"Alienta a las personas a recitar la Coronilla
que te he dado... Quien la recite, recibirá gran
misericordia a su hora de la muerte. Los sacerdotes
la recomendaran a los pecadores como su último
refugio de salvación. Aún si el pecador
mas empedernido recite esta Coronilla al menos una vez,
recibirá la gracia de Mi infinita Misericordia.
Deseo conceder gracias inimaginables a aquellos que
confían en Mi Misericordia."
"Escribe que cuando reciten esta Coronilla en
presencia del moribundo, Yo me pondré entre mi
Padre y el, no como Justo Juez sino como Salvador Misericordioso."
Sobre la Festividad.
"Yo quiero que esta imagen sea solemnemente bendecida
el primer domingo después de Pascua; ese domingo
ha de ser la Fiesta de Mi Misericordia."
"En aquel día están abiertas las
entrañas de Mi Misericordia. Derramaré
un mar entero de gracias sobre las almas que se acercan
al manantial de Mi misericordia; el alma que se confiese
[dentro de ocho días antes o después]
y comulgue [el mismo día] obtendrá la
remisión total de culpas y castigos"
La Hora de la Misericordia (Las Tres de la Tarde)
"Te recuerdo, hija mía, que tan pronto como
suene el reloj a las tres de la tarde, te sumerjas completamente
en mi Misericordia, adorándola y glorificándola;
invoca su omnipotencia para todo el mundo, y particularmente
para los pobres pecadores; porque en ese momento la
Misericordia se abrió ampliamente para cada alma."
"A la hora de las tres imploren Mi misericordia,
especialmente por los pecadores; y aunque sea por un
brevísimo momento, sumérgete en Mi Pasión,
especialmente en Mi desamparo en momento de agonía.
Esta es la hora de gran misericordia para el mundo entero.
Te permitiré entrar dentro de Mi tristeza mortal.
En esta hora, no le rehusare nada al alma que me lo
pida por los méritos de Mi Pasión."
Sobre la Novena.
"Deseo que durante esos nueve días traigas
almas a la fuente de Mi misericordia, que de allí
podrán tomar fuerza y consuelo y cualquier gracia
que necesiten en las adversidades de la vida, especialmente
en la hora de la muerte."
La Imagen
El primer elemento de la Devoción a la Divina
Misericordia que fue revelado a la Hermana Faustina
fue la Imagen, el 22 de Febrero del 1931. Jesús
se le aparece con rayos de luz irradiando desde su Corazón
y le dice:
"Pinta una imagen según el modelo que vez,
y firma: "Jesús, en ti confío".
Deseo que esta imagen sea venerada primero en su capilla
y luego en el mundo entero." (Diario 47)
"Prometo que el alma que venere esta imagen no
perecerá. También prometo, ya aquí
en la tierra, la victoria sobre los enemigos y, sobre
todo, a la hora de la muerta. Yo Mismo la defenderé
como Mi gloria." (Diario 48)
"Ofrezco a los hombres un recipiente con el que
han de venir a la Fuente de la Misericordia para recoger
gracias. Este recipiente es esta imagen con la firma:
Jesús en Ti confío". (Diario 327)
"Los dos rayos significan la Sangre y el Agua.
El rayo pálido simboliza el Agua que justifica
las almas. EL rayo rojo simboliza la Sangre que es la
vida de las almas…"."Ambos rayos brotaron
de las entrañas más profundas de Mi misericordia
cuando Mi Corazón agonizado fue abierto en la
cruz por la lanza."
"Estos rayos protegen a las almas de la indignación
Mi Padre. Bienaventurado quien viva a la sombra de ellos,
por que no le alcanzará la mano justa de Dios."
(Diario 299)
"No en la belleza del color, ni en la del pincel,
está la grandeza de esta imagen, sino en Mi gracia."
(Diario 313)
"A través de esta imagen concederé
muchas gracias a las almas, ella ha de recordar a los
hombres las exigencias de Mi misericordia, porque la
fe sin obras, por fuerte que sea, es inútil."
Diario (742)
En estos textos se explica la doctrina de la Iglesia
en cuanto a imágenes, la justificación
y la gracia. Primero, por si sola una imagen es meramente
una pintura, no importa cuan hermosa y expresiva. Sin
embargo, puede señalarnos los misterios de la
fe y disponernos a recibir aquello que representan,
en este caso la Divina Misericordia.
Es por tanto el recipiente, no la fuente, un recordatorio,
no la realidad. Esta realidad es la fuente misericordiosa
de gracias que mana del Corazón traspasado de
Cristo en la Cruz, y que mana visiblemente para representar
lo visible, es decir lo sacramental, los signos de gracia,
el Bautismo y la Eucaristía, representando todos
los sacramentos de la Iglesia. Por ende, San Juan en
su primera epístola insiste en la presencia de
lo invisible con lo visible, el Espíritu con
el Agua y la Sangre.
La imagen también nos recuerda que la salvación
no es sólo por la fe, pero por obras y caridad
también. Hay que tener fe para ver y creer en
lo que significa la Imagen, la Divina Misericordia derramándose
de Cristo en la Cruz, pero hay que ser misericordioso,
el amor que va más allá los estrictos
requisitos de la justicia, para atraer la Misericordia
hacia sí mismo. " Perdona nuestras ofensas
como también nosotros perdonamos a los que nos
ofenden" (Mt 7:2). La imagen del costado traspasado
de Jesús derramando sangre y agua nos recuerda
que la Cruz, el amor en acción es el precio de
la misericordia. " Que, como yo os he amado, así
os améis los unos a los otros." (Jn 13:34)
Fuente: EWTN
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