| CARMELITAS DESCALZOS
Queremos compartir contigo la alegría de nuestra
vocación al sentirnos llamados por Dios al Carmelo
de Teresa de Jesús y Juan de la Cruz, grandes
amigos y enamorados de Dios. Ellos, en continuidad con
las raíces del Carmelo nos muestran la manera
de «vivir en obsequio de Jesucristo» teniendo
a la Palabra de Dios como alimento espiritual y con
una actitud profética luchan por experimentar
y anunciar al Dios verdadero que mora en cada persona.
Si eres un joven (hombre o mujer) determinado a consagrar
totalmente tu vida a Dios, crecer en la «AMISTAD
CON DIOS» por la oración, vivir
como «AMIGO FUERTE DE DIOS»
en un ambiente fraterno y luchar con mucho esfuerzo
y ánimo hasta alcanzar «LA UNIÓN
CON DIOS» ¡Este es el lugar para
ti! Te invitamos, entonces a explorar este proyecto
de vida que viene de Dios y que está al servicio
de la iglesia.
Mucho ánimo y con una determinada determinación
decídete a arriesgar tu vida dándote del
todo a Dios. Que María del Monte Carmelo, nuestra
Madre y Hermana, te conduzca a Jesús el «amigo
verdadero».
Fraternalmente
Equipo PROVOCARPE
¿QUIENES
SOMOS?
Hombres llamados a dar vida al mundo
En búsqueda constante de libertad y de conversión;
seguimos a Jesús amando la vida que él
nos regala. Hombres de interioridad a ejemplo de María
y motivados por la experiencia y doctrina de nuestros
Santos Fundadores: Teresa de Jesús Y Juan de
la Cruz, que como hermanos vivimos en actitud orante
y en discernimiento comunitario a la luz de la Palabra.
Convocados para formar una familia religiosa.
El objetivo de la llamada que es personal, es descubrirnos
que no podemos ni debemos estar solos, oramos en comunidad,
celebramos la fe, descubrimos en los demás el
rostro de Jesucristo, que nos invita a sentirnos prójimos
y próximos, entre nosotros, hermanos y hermanas,
hijos todos de un mismo Dios.
Los carmelitas Descalzos somos fraternidades orantes
al Servicio de la Iglesia. Tomamos como modelo a María,
maestra de oración y procuramos hacer nuestra
su experiencia para seguir haciendo presente la persona
de Jesús en nuestro mundo.
Enviados al servicio de la Iglesia
Nuestra Vocación es el servicio a los demás
en los que está presente el Cristo al quien nos
hemos entregado como obsequio. La fraternidad cristiana
refleja el amor de Dios que compartimos los creyentes
y que no es real ni creíble si no se transforma
en preocupación por los demás, en servicio
a los hombres.
¿DE
DÓNDE VENIMOS?
Teresa de Jesús, nuestra fundadora, y Juan de
la Cruz, primer Carmelita Descalzo, ya se hicieron y
nos mostraron el camino a seguir.
Siguiendo el impulso del Espíritu queremos vivir
nuestra vida como comunidades de hermanos, miembros
de esta familia del Camelo fundado por Teresa de Jesús.
Teresita del Niño Jesús, Edith Stein,
Isabel de la Trinidad, Francisco Palau, Rafael Kalinowski,
todos miembros de nuestra familia teresiana nos han
enseñado con su vida la posibilidad de ser felices
haciendo de Cristo nuestro más grande amor.
¿NUESTRA MISIÓN?
Comunicar, mediante el humilde servicio a los demás
la experiencia de la amistad e intimidad con el Señor
que queremos vivir día a día a través
de la oración.
¿A QUIENES
ESPERAMOS?
A los jóvenes que sientan la necesidad de un
discernimiento vocacional, para llegar a la verdad de
sus motivaciones y al descubrimiento de sus aptitudes.
A los que aceptan un acompañamiento espiritual,
apostólico y académico en clave de formación
exigente.
A quienes optan por ingresar gradualmente en un estilo
de vida que pasa por la renuncia evangélica y
el compromiso apostólico.
A los jóvenes que tengan un PROYECTO PERSONAL
DE VIDA para provocar una disciplina y responsabilidad
históricas y favorecer el PROYECTO COMUNITARIO.
A los que quieren vivir la experiencia COMUNITARIA como
espacio y oportunidad para discernir los signos vocacionales.
ETAPAS DE FORMACIÓN
1. Promoción vocacional
y aspirantado.
Es la etapa en la que el candidato a nuestra Orden tiene
sus primeros contactos con nosotros a través
del equipo PROVOCARPE (Promoción Vocacional Carmelitana
de Perú).
El objetivo es dar a conocer a los jóvenes con
inquietudes vocacionales nuestro carisma para descubrir
si hay signos de un verdadero llamado a la vida carmelitana.
Durante el tiempo que dure el aspirantado, el candidato
deberá realizar un trabajo intenso, profundo
y serio de discernimiento vocacional, este primer momento
consta de una doble dimensión: discernimiento
vocacional como idoneidad para la vida religiosa y como
capacidad de entrega para la vida típicamente
carmelitana, según la espiritualidad y carisma
de nuestra Orden.
2. Postulantado - Filosofado
Aunque la vida religiosa se inicia propiamente con el
noviciado, una conveniente preparación para ella
requiere una etapa previa que llamamos postulantado.
Durante este período el postulante tiene la posibilidad
de conocer nuestra vida con sus valores y exigencias,
y así saber a qué cosa se comprometerá
cuando decida entrar al noviciado. Se favorece el mutuo
conocimiento entre la comunidad que recibe y el postulante
que ingresa. Tiene una duración de dos años.
En este tiempo se empiezan a realizar los estudios filosóficos.
3. Noviciado
El fin principal del noviciado, con el cual el candidato
comienza su vida en la Orden, es ofrecerle una verdadera
experiencia de lo que significa ser consagrado en el
Carmelo Descalzo. Es la etapa en que se experimentan
las exigencias y los valores de nuestra vida. Se profundiza
en el seguimiento de Cristo. Se pone en claro la dimensión
profética, contemplativa, apostólica y
mariana del Carmelo bajo las enseñanzas de nuestros
padres Santa Teresa de Jesús y San Juan de la
Cruz y de otras figuras eminentes. Tiene una duración
de un año. Al final del mismo se emiten los votos
religiosos, por los que el joven se compromete a vivir
en castidad, pobreza y obediencia por un tiempo determinado
(un año).
4. Teologado:
El religioso, después de la primera profesión,
continúa su formación para vivir con mayor
plenitud su vocación al estilo del Carmelo Descalzo
y con el fin de cumplir mejor su misión. Esta
es la última etapa de la formación inicial,
y son cuatro años de estudios teológicos.
El objetivo primordial del período de los votos
temporales es que el religiosos desarrolle, profundice
y consolide los fundamentos de la vida religiosa y carmelitana
propuestos durante el noviciado, que demuestre y perfeccione
su idoneidad para nuestro estilo de vida, que reciba
una iniciación apostólica y que alcance
la madurez humana y espiritual requeridas para ser admitido
a la profesión solemne.
El segundo objetivo fundamental es dar al candidato
una formación intelectual y práctica que
lo prepare para su futura vida de servicio carmelitano
y eclesial.
Si tienes alguna inquietud puedes escribirnos: vocacionesocdperu@hotmail.com
convocatoria
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